Frecuencia de calibración de termómetros y dataloggers

La calibración periódica de termómetros y dataloggers es un aspecto clave para asegurar mediciones confiables en múltiples sectores, no solo en laboratorios. Estos instrumentos se utilizan diariamente en alimentos, logística, cadena de frío, bodegas, hospitales, industria, comercio y control ambiental, donde una medición incorrecta puede afectar productos, procesos y decisiones operativas.

Cuando los equipos de medición operan sin una frecuencia de calibración adecuada, pueden perder exactitud con el tiempo y comprometer la trazabilidad metrológica, generando incertidumbre sobre la validez de los datos registrados. Incluso un datalogger nuevo puede presentar desviaciones o no cumplir con requisitos documentales básicos, razón por la cual muchas auditorías y sistemas de calidad solicitan su calibración antes del primer uso.

Comprender cuándo y por qué calibrar estos equipos es fundamental para mantener la confiabilidad y uniformidad de las mediciones, independientemente del sector donde se utilicen.

¿Por qué deben calibrarse los termómetros y dataloggers?

Los termómetros y dataloggers están expuestos a factores que afectan su desempeño, como el desgaste natural de los sensores, cambios físicos, vibraciones, variaciones de temperatura, humedad, transporte o condiciones ambientales exigentes. La calibración permite comparar el instrumento frente a patrones trazables, identificar desviaciones y verificar que las lecturas se mantengan dentro de los rangos aceptables para cada aplicación.


¿Cada cuánto calibrarlos?

La frecuencia de calibración depende de la criticidad del proceso, el entorno de operación y los requisitos internos o normativos de cada empresa. Como referencia general, se utilizan los siguientes intervalos:

  • Alimentos y cadena de frío: cada 6 meses

  • Logística, transporte y almacenamiento: cada 12 meses

  • Industria, manufactura y procesos productivos: cada 12 meses

  • Bodegas y ambientes no críticos: cada 12–18 meses

  • Ambientes exigentes o variables (temperaturas extremas, alta humedad): cada 3–6 meses

  • Equipos nuevos: calibración antes del primer uso, según buenas prácticas de control metrológico

Estos intervalos ayudan a prevenir errores acumulativos y a mantener la confiabilidad de los registros.


Señales de descalibración

Existen indicios claros que pueden alertar sobre una posible pérdida de exactitud en termómetros o dataloggers:

  • Lecturas inconsistentes en condiciones similares

  • Cambios inesperados de temperatura o humedad sin causa aparente

  • Activación frecuente de alarmas o umbrales

  • Registros con picos irregulares o comportamientos atípicos

Estas señales pueden indicar desviaciones que afectan la trazabilidad metrológica y la confiabilidad de los datos utilizados para control, almacenamiento o toma de decisiones.


Riesgos de no calibrarlos a tiempo

Omitir la calibración dentro de los intervalos recomendados puede generar consecuencias operativas y de calidad, tales como:

  • Pérdida de producto por condiciones mal controladas

  • Registros no confiables para auditorías o inspecciones

  • Retrabajos, reprocesos o ajustes innecesarios

  • Falta de evidencia de control metrológico

Además, estas situaciones pueden afectar la credibilidad de los procesos y generar observaciones en auditorías internas o externas.


¿Cuándo es obligatorio calibrar?

La calibración se vuelve obligatoria cuando la medición es un requisito documentado o crítico para el proceso, por ejemplo:

  • Durante auditorías de calidad o inspecciones regulatorias

  • Para cumplir con sistemas de gestión como ISO 9001, ISO 22000 o BPM

  • Al poner en operación nuevos equipos

  • Cuando se detectan desviaciones o cambios en el proceso

  • Cuando se requiere demostrar trazabilidad metrológica en los registros

Cumplir con estos requisitos permite asegurar la validez de las mediciones y reducir riesgos operativos.


En Alpha Metrología, la calibración de termómetros y dataloggers se realiza con enfoque técnico, trazabilidad y respaldo acreditado, ayudando a las organizaciones a mantener mediciones confiables, cumplir con auditorías y tomar decisiones basadas en datos precisos, sin importar el sector donde operen.